Un semestre que superó todas las proyecciones tuvo la venta de viviendas en la Región Metropolitana. En total, entre nuevas y usadas, se comercializaron 34.442 unidades en el período, las que sumaron UF 79,2 millones, según cifras de Real Data, consultora que realiza sus informes a base de las propiedades escrituradas en los conservadores de bienes raíces. El resultado es el mayor en cuatro años (entre 2007 y 2010), medido en cantidad de propiedades y en UF asociadas a la comercialización.
A junio de este año, la venta en unidades supera en 45,8% a igual lapso de 2009 e incluso es mayor a 2008 y 2007, los períodos previos a la crisis internacional. (ver infografía)
La existencia de tasas hipotecarias favorables son parte de las razones del alza de ventas. De hecho, en junio los bancos promediaron tasas de 4,06%, lo que es el valor promedio más bajo desde enero de 2005. Y las ofertas se mantienen, encontrándose incluso tasas fijas a 20 años bajo el 4%.
Esto se complementa además con el otorgamiento de subsidios en los tramos hasta las dos mil UF. Ejemplo de ello es que el 37% de las ventas de casas nuevas y usadas en el semestre se concentró en el tramo de entre 500 y 1.000 UF y el 41% de departamentos nuevos (y 31% de los usados) estuvo en el rango de las 1.000 y dos mil UF.
Patricio Hempel, socio de Real Data, explica que, dados estos resultados, es clave una adecuada política de subsidios, tanto para vivienda nueva como para la usada, con miras a mantener los niveles de ventas de períodos anteriores.
Límite al DFL 2
Pese al buen panorama del primer semestre, en el sector hay cautela para lo que resta del año.
Una de las razones son las limitaciones al beneficio del DFL 2, que opera para viviendas de hasta 140 m {+2} , y que a partir de noviembre próximo restringirá a un máximo de dos las viviendas que un mismo propietario puede acoger a este beneficio. Según estimaciones de Real Data, al año se venden aproximadamente 2.600 unidades de departamentos nuevos por cerca de 4,7 millones de UF bajo este concepto.
Cristián Armas, presidente del Comité Inmobiliario de la Cámara Chilena de la Construcción, asegura que las restricciones a este beneficio afectarán al segmento. "Es bastante penoso, porque el efecto finalmente será que los arriendos van a subir al menos un 10%, y son justamente quienes no tienen acceso a crédito los más afectados", dice.
En la segunda mitad del año, los efectos del terremoto se seguirían sintiendo, aunque con menor fuerza. Según datos de Real Data, en el segundo trimestre la venta de departamentos nuevos medida en unidades cayó 23% en relación con el primer trimestre, y bajó 25% en usados.
También influye en la cautelosa proyección la menor cantidad de proyectos en altura ofertados en el año. La estimación de recepción de este tipo de proyectos para 2009 era de 31 mil departamentos, para 2010 se esperan 20 mil y para 2011, sólo ocho mil unidades.
Con todo, la CChC tiene una proyección de ventas negativa para el año debido principalmente a que ve improbable remontar la caída de 24% de ventas de viviendas nuevas al primer semestre.
Propiedades usadas tomarían mayor participación
Si bien al primer semestre de este año el mercado de viviendas usadas en la capital representaba el 42% de las ventas en unidades y el 43% del total en UF, las perspectivas son que aumente su participación en los próximos meses.
La comercialización de estos inmuebles superó los 34 millones de UF entre enero y junio, lo que significa un alza de 54,9% en comparación con 2009 y de 3,5% en relación con igual lapso de 2008. La venta de inmuebles usados en UF también avanzó respecto de 2007, con 6,7% de alza.
La menor incorporación de nuevos proyectos debido a los ajustes que hicieron los inmobiliarios por la crisis internacional y las dificultades para encontrar nuevos paños en Santiago explicarían el repunte de este segmento, según explica Patricio Hempel, socio de Real Data.
En el primer trimestre del año pasado, el segmento llegó a representar el 52% de las ventas de la capital. Pero la participación de cada mercado ha ido variando progresivamente conforme se ha reactivado la actividad económica.
Fuente: El Mercurio, 1 de septiembre de 2010